Cuatro asedios navales de la Antigüedad explican por qué un bloqueo nunca se gana del todo
Closing the Sea: Lessons from Ancient Mediterranean Blockades

El historiador naval Stephen DeCasien analiza cuatro bloqueos del Mediterráneo antiguo —Samos, Siracusa, Rodas y Lilibea— para mostrar que cerrar el mar no basta: hay que sostenerlo. En Samos, la retirada temporal de la flota de Pericles reabrió el acceso al mar; en Siracusa, los atenienses pasaron de asediar a quedar atrapados en el puerto; en Rodas, Demetrio no logró cortar los suministros de Ptolomeo. El bloqueo es una contienda continua, no una condición que se impone de una vez.
Establecer el control del mar es una cosa, pero mantenerlo el tiempo suficiente para lograr un objetivo político o militar es otra.