Las cicatrices y rasguños que cuentan tu historia
Appreciating the beauty of all your body's scars and scratches

Un amigo del autor se sometió a una cirugía de cinco horas para extirpar un tumor del tamaño de una castaña enredado entre sus nervios; hoy luce una cicatriz que va de la oreja al cuello y le recuerda cada día lo afortunado que es de estar vivo. El texto invita a mirar con cariño las marcas propias: cicatrices de peleas, tatuajes borrosos, marcas de operaciones, y a recordar que todos estamos un poco rotos y eso también nos hace únicos.
Tus cicatrices y rasguños forman parte de tu vida y de tu historia. Son parte de tus bajones… y parte de tus glorias.