La IA nos vuelve más tontos a todos, y aun así la imponen quienes no la padecen
Everybody's Weirded Out by AI–Except the People Who Foist It on Us

Más de 200 investigadores y economistas, incluidos 15 premios Nobel, han firmado un comunicado conjunto pidiendo medidas urgentes ante el impacto de la IA en el empleo. Mientras tanto, Meta invierte 50.000 millones de dólares en un centro de datos en Luisiana. Este artículo sostiene que la IA, lejos de mejorar nuestras capacidades, las degrada: los estudiantes que la usan retienen menos información y muestran menos actividad cerebral, y la dependencia de la IA conduce a una 'sociedad más tonta' en su conjunto. El autor compara esta situación con el cuento distópico 'Harrison Bergeron' de Kurt Vonnegut, donde el gobierno impone la igualdad mediante limitaciones artificiales. La industria y el gobierno, en una 'alianza impía', promueven una tecnología que la mayoría no desea y que, según el autor, conduce al estancamiento intelectual y artístico.
En lugar de que el gobierno limite a las personas más inteligentes para que parezcan menos inteligentes, la sociedad está cada vez más dominada por una herramienta que hace que las personas menos inteligentes parezcan más inteligentes, mientras que, en general, sigue haciendo a la sociedad más tonta.