Un asesino reclama el Vegemite como derecho humano y la jueza le responde que es un preso
Vegemite is not a human right

Andre McKechnie, condenado a cadena perpetua por asesinato, llevó al Tribunal Supremo de Victoria su batalla por comer Vegemite en prisión, alegando que la prohibición vulneraba su derecho a disfrutar de su cultura australiana. La jueza Claire Harris admitió que la medida restringe sus derechos culturales, pero la consideró justificada: las autoridades temen que la levadura del producto interfiera con los perros detectores de drogas y sirva para destilar alcohol.
La limitación de la capacidad del señor McKechnie para disfrutar del Vegemite en comunidad con otras personas de origen australiano se debe principalmente a que es un preso.