La belleza de las rotondas: la solución simple que humilla al semáforo
The Beauty of Roundabouts
Un ingeniero de software confiesa su debilidad por las rotondas y las defiende frente a los semáforos: no consumen electricidad, no tienen mecanismos de control activos y nunca te hacen esperar si no hay tráfico. Los semáforos, en cambio, acumulan parches como sensores magnéticos que no detectan motos ni bicicletas, o el amarillo que invita a acelerar. Además, celebra el arte y los espacios verdes que suelen ocupar su isla central.
Cada problema se puede arreglar acumulando más complejidad. Por ejemplo, añadir cámaras o radar para penalizar el exceso de velocidad a posteriori. Pero ahora considera la humilde rotonda. Resuelve todos estos problemas siendo radicalmente más simple.