IA, ingenieros exsoviéticos y el santo grial de la cohetería: la apuesta para rivalizar con SpaceX
AI, ex-Soviet engineers, and the Holy Grail of rocketry
La startup aeroespacial Aspire, junto a ingenieros veteranos del programa espacial soviético y la empresa de fabricación aditiva HBD, desarrolla Oryx, un cohete totalmente reutilizable con motor aerospike. Con la ayuda de la IA de Leap 71, el motor se diseñó en meses en lugar de años. Aspire busca ofrecer lanzamientos más baratos y frecuentes para aliviar el cuello de botella en la capacidad de lanzamiento, desafiando el cuasimonopolio de SpaceX.
El motor que tenemos ahora podría haber llevado siete años y hasta 500 millones de dólares; en nuestra colaboración, tomó medio año y ya tenemos una primera versión. Es alucinante.