El Principio de Dilbert: cuando las empresas ascienden a incompetentes para limitar el daño
Companies promote incompetent employees to management to limit damage they do

El Principio de Dilbert, acuñado por Scott Adams, describe una práctica cínica en las organizaciones: en lugar de abordar el bajo rendimiento, se asciende a empleados incompetentes a puestos de gestión para apartarlos del trabajo crítico. Esto refleja una visión pesimista donde los niveles inferiores hacen el trabajo real y algunos gerentes aportan poco. La sátira resuena porque muchas empresas tratan la gestión como la única carrera para ingenieros, sin considerar si están capacitados para liderar. El resultado: malas decisiones, prioridades equivocadas y pérdida de confianza. Sin embargo, la conciencia del principio ha llevado a algunas empresas a ofrecer carreras duales (técnica vs. gerencial) y a manejar el bajo rendimiento con coaching o despido, en lugar de promover incompetentes.
Cuando la promoción reemplaza la responsabilidad, las capas de gestión se llenan de personas que carecen de credibilidad técnica o capacidad de liderazgo.