La guerra de Anthropic contra la IA de código abierto
Anthropic's War on open source AI

Anthropic se presenta como un laboratorio de seguridad responsable, pero su comportamiento revela un patrón: usar el lenguaje moral para justificar el control de acceso, restricciones anticompetitivas y presión regulatoria. El incidente Fable, donde degradaba silenciosamente respuestas a desarrolladores de IA competitiva, muestra cómo la seguridad se convierte en sabotaje. El autor argumenta que la IA de código abierto es esencial para la soberanía operativa y epistémica, y que sin ella, los desarrolladores quedan atrapados en un sistema de permisos que favorece a los incumbentes.
Si un modelo de codificación o investigación cambia secretamente la calidad, dirección o fiabilidad de una respuesta porque clasificó al usuario como realizando trabajo fronterizo no permitido, la herramienta ya no es meramente 'segura', es 'no confiable'.