¿Quién teme a los modelos chinos?
Who's Afraid of Chinese Models?
En Stratechery, Ben Thompson analiza el pánico de la industria ante los modelos chinos de código abierto como Kimi K3, argumentando que la reacción es exagerada. Explica que, aunque estos modelos parecen más baratos, el costo real de servir inteligencia (COGS) depende de la eficiencia en tokens y arquitectura, no solo del precio por token. En un mercado donde la inteligencia se vuelve una mercancía, la ventaja competitiva radica en la estructura de costos, no en el precio. Thompson sostiene que los laboratorios fronterizos, como Anthropic y OpenAI, están bien posicionados a largo plazo gracias a su eficiencia y escala, y que la escasez de cómputo actual crea un 'paraguas de precios' que distorsiona la comparación.
Los tokens no son una mercancía; lo que es fungible es la inteligencia que se construye a partir de ellos.