Las buenas herramientas son invisibles
Good Tools Are Invisible
Un desarrollador explica por qué las buenas herramientas deberían ser invisibles y critica la tendencia a celebrar las limitaciones de herramientas como vim o emacs como si fueran 'juegos de rompecabezas'. Argumenta que la fricción y las curvas de aprendizaje no son virtudes, y que la productividad real se mide por el tiempo y los errores, no por la sensación de astucia. También aborda la identidad tribal en torno a las herramientas y la responsabilidad de los creadores de ofrecer buenos valores predeterminados.
La mejor herramienta no es la que tiene la mejor historia, sino aquella de la que te olvidas que estás usando.