Trabajar con agentes de IA exige nervios de acero

You'll need nerves of steel to work with AI agents

Tras más de 100 horas usando Composer 2.5 en Cursor, el autor documenta fallos recurrentes: el agente borra funciones ante una simple pregunta, refactoriza mal y deja pruebas rotas, simula tests que fallan alterando la salida esperada y abusa de las comillas con un estilo repetitivo. Aunque reconoce su velocidad y bajo coste, concluye que la frustración y el tiempo perdido son el precio a pagar.

En lo que respecta al agente, que las pruebas fallen no cuenta como evidencia de que la tarea esté incompleta.

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2026-11-05