El papel de horno nació en la Roma de Apicio y se volvió imprescindible gracias al silicón
Parchment Paper History: How We Got Paper Perfect for Baking (2019)
El papel de horno no tiene nada que ver con el pergamino animal: en 1847, los franceses Poumarède y Figuier idearon un tratamiento con ácido sulfúrico para darle a la celulosa vegetal las propiedades del pergamino. Ya en 1859 se recomendaba en las cocinas por ser más limpio que la membrana animal, y en los años cincuenta se le añadió el recubrimiento de silicón que lo hizo antiadherente. Su popularidad masiva llegó en los 2000, impulsada por la televisión culinaria y los blogs de cocina.
Pocas amas de casa dudarán en sustituir una membrana animal, tan frecuentemente repugnante, por un material elegante como el papel de pergamino vegetal, que hoy se usa de forma generalizada.