La IA hace matemáticas, pero los humanos seguimos siendo Kirk
Scattered thoughts on how doing math feels these days

El autor describe cómo la IA pasó de ser un juguete a una herramienta casi imprescindible para demostrar teoremas, aunque solo lo hace un 50% más productivo. El problema no es que la IA escriba mal, sino que no crea abstracciones útiles: sus pruebas son largas y enredadas, y solo tras mucho diálogo se logra simplificarlas. Aun así, con disciplina, la IA acelera la exploración de ideas y reduce errores, dejando al humano el papel creativo.
Al menos con las matemáticas, y al menos por ahora, yo puedo ser Kirk, mientras que la IA es Spock.