¿Qué le enseñaré a mi hijo en la era de la AGI?

What shall I teach my son?

Un programador que espera a su primer hijo se pregunta para qué sirve educar cuando la inteligencia artificial empieza a igualar las habilidades que él consideraba valiosas. A partir de Neil Postman y del efecto Lindy, repasa por qué escuelas y universidades han sobrevivido a la radio, al cine y a internet, y por qué cada predicción tecnológica sobre su fin ha fallado. Su conclusión: el propósito de la educación debe construirse junto con los hijos, no imponerse.

En el mundo occidental, desde principios del siglo XIII y durante quinientos años, ese Dios fue justificación suficiente para fundar instituciones de enseñanza, desde las escuelas de gramática, donde se enseñaba a los niños a leer la Biblia, hasta las grandes universidades, donde se formaba a los hombres como ministros de Dios.

Más de este día

2026-10-20