Los estafadores literarios se hacen pasar por clubes de lectura para desplumar a los autores
The Lucrative World of Literary Scams
Una reportera especializada en fraudes recibe una invitación de un club de lectura de Seattle que resulta ser falso: los asistentes a la reunión de Zoom, con acentos de África Occidental y cámaras apagadas, le piden una «cuota de contribución». No es un caso aislado. La IA generativa ha multiplicado las estafas que suplantan a editoriales, agentes y clubes de lectura, con casos como el de PageTurner, que defraudó 48 millones de dólares a más de 800 autores. Los escritores veteranos con fondos de jubilación son el blanco preferido.
No todos los autores son narcisistas, pero todos quieren ser reconocidos. Eso es exactamente lo que buscan estos estafadores. Han identificado un nicho muy, muy lucrativo.