La orina añejada, el recurso olvidado que movió la industria y la guerra
Lant – The Forgotten Resource
Antes de la química moderna, la orina fermentada —conocida en inglés antiguo como «lant»— era indispensable para curtir cueros, fabricar pólvora, teñir, blanquear y hasta elaborar cerveza. Los «gong farmers» recogían excrementos en la Inglaterra Tudor, y Carlos I llegó a decretar que las familias entregaran su orina a los «hombres del salitre». La autora, una estudiante de posgrado, recorre sitios históricos británicos y se topa con un bello orinal de porcelana Meissen que oculta su función bajo una inscripción galante.
Aunque bien remunerada, la vida del gong farmer carecía de todo prestigio. El oficio estaba muy estigmatizado y solo se ejercía entre las 9 de la noche y las 5 de la mañana.