La desconcertante inteligencia de una sola célula: cómo la E. coli encuentra comida

The baffling intelligence of a single cell (2024)

La desconcertante inteligencia de una sola célula: cómo la E. coli encuentra comida

La quimiotaxis de la E. coli revela una forma elemental de inteligencia: sin cerebro, la bacteria nada hacia los nutrientes alternando carreras y volteretas gracias a una red de señalización molecular. Este artículo explica cómo el sistema logra una sensibilidad asombrosa, adaptación a concentraciones extremas y una memoria química que le permite recordar durante segundos si va en buena dirección. Una mirada profunda a la computación química que subyace a la vida.

Las células bacterianas pueden amplificar señales más de 50 veces; es decir, un cambio del 2% en la ocupación de los receptores puede provocar un cambio del 100% en la salida del sistema en los motores flagelares. Esta característica permite a las células detectar cambios mínimos de concentración, ¡menos de tres moléculas por volumen celular!

Más de este día

2026-10-13