Nadie paga por el open source, pero podemos forzarlos a hacerlo
Nobody pays for FOSS, we can force them to
El open source es la estrategia evolutivamente estable: el software gratuito gana en adopción, pero el 60% de sus mantenedores no cobra y casi la misma proporción ha pensado en abandonar. El autor repasa por qué los incentivos actuales —propinas, fundaciones, donaciones corporativas o fondos públicos— mueven dinero sin alterar el equilibrio, y sostiene que solo un cambio estructural en los registros de paquetes podría obligar a las empresas a financiar el mantenimiento del que dependen.
El sistema no se está rompiendo. Es estable, a un nivel de coste humano que hemos decidido colectivamente tolerar.