Necker describe en 1832 el cubo que hoy lleva su nombre
Necker, 1832: "An optical phænomenon on viewing a figure of a geometrical solid"

En 1832, L. A. Necker publicó observaciones sobre fenómenos ópticos vistos en Suiza y sobre el efecto que ocurre al mirar un cristal o un sólido geométrico. El artículo documenta la inversión espontánea de la profundidad al contemplar una figura lineal, un descubrimiento que se convirtió en el famoso cubo de Necker y en un pilar de la percepción visual.
Observaciones sobre algunos notables fenómenos ópticos vistos en Suiza; y sobre un fenómeno óptico que ocurre al mirar una figura de un cristal o un sólido geométrico.