Para escribir no ficción, dibuja el tronco y luego el resto del árbol
To write non-fiction, draw the trunk, then the rest of the tree

Un estudiante de historia comparte cómo la escritura lo salvó de asignaturas que casi reprueba por dormirse en clase. Su método: definir primero el tema central —el tronco— y luego desarrollar los argumentos como ramas, apoyados en evidencias, datos y anécdotas. También explica cómo las ondas semánticas y la nominalización mantienen al lector enganchado, alternando lo abstracto y lo concreto.
Lo que ella elogiaba era mi escritura.