LIGO aísla sus espejos del ruido terrestre para detectar ondas gravitacionales

Seismic Isolation

LIGO necesita detectar cambios en la distancia entre sus espejos de 10^-19 metros, pero es tan sensible que capta vibraciones de tráfico, clima y terremotos. Para lograrlo, cada espejo de 40 kg se suspende en un sistema de cuatro péndulos con hilos de sílice fundida de 0.4 mm, y se monta sobre plataformas sísmicas activas que contrarrestan el movimiento del suelo con actuadores y sensores. Así reduce el ruido terrestre casi un millón de veces.

Para que las ondas gravitacionales sean detectables, la única forma es aislar los componentes de LIGO de las vibraciones terrestres a niveles sin precedentes.

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2026-09-10