Nadie ha construido una fábrica de software de verdad
Nobody Has Actually Built a Software Factory

Un análisis de 21 programas de fábricas de software (de Stripe a Meta, Uber o Kavak) revela que todas siguen el mismo patrón: agentes que generan código en paralelo, pero siempre con un humano que aprueba cada pull request. El autor compara esta situación con la electrificación de las fábricas a principios del siglo XX: las empresas sustituyeron la máquina de vapor por un motor eléctrico, pero no rediseñaron el proceso. Solo donde la verificación es objetiva (como en el caso de los kernels de GPU de Meta, con precisión bit a bit) el agente puede operar sin supervisión humana. El artículo concluye que ninguna empresa ha adaptado su código de aplicación para que la corrección sea medible automáticamente, y que mientras eso no ocurra, el ser humano seguirá siendo el guardián.
El agente que escribe el código también escribe el test que dice que el código funciona.