Los incentivos son para perdedores
Incentives Are for Losers

El autor sostiene que obedecer incentivos arbitrarios es de perdedores y que desarrollar un propósito propio es la parte más humana del desarrollo. Critica a quienes escalan posiciones sin convicciones y explica cómo la falta de un sistema de valores sólido nos deja vulnerables a recompensas superficiales. Usa ejemplos como el béisbol infantil, la investigación sociológica sobre el deísmo terapéutico moralista y la ilusión de profundidad explicativa para argumentar que la mayoría no examina sus creencias hasta que algo las rompe.
Si construyes tu vida alrededor de satisfacer incentivos, entonces eres un tonto y un imbécil.