Relojes atómicos: cómo los átomos mantienen la hora perfecta
Atomic Clocks

Los relojes atómicos utilizan la frecuencia de resonancia de los átomos, como el cesio, para medir el tiempo con una precisión asombrosa. A diferencia de los relojes mecánicos, los átomos son idénticos y no se desgastan, lo que permite una estabilidad casi perfecta. El segundo internacional se define por 9,192,631,770 ciclos de luz de cesio. Estos relojes son esenciales para GPS, telecomunicaciones y transacciones financieras, y los mejores perderían menos de un segundo desde el Big Bang.
Si hubieran estado funcionando desde el Big Bang, hace 13.800 millones de años, habrían perdido o ganado menos de un segundo.