La Religión de la Velocidad: Por Qué Moverse Rápido No Es Progreso
The Religion of Speed

La velocidad se ha convertido en una posición moral que confunde movimiento con progreso real. A menudo, lo que llamamos rapidez es solo impaciencia disfrazada, donde se saltan los pasos de comprensión para evitar la responsabilidad. El trabajo de calidad requiere detenerse para entender el problema antes de actuar, evitando que la prisa se convierta en una excusa para el fracaso inevitable.
La prisa es lo que sucede cuando las personas quieren el alivio emocional de la acción sin la carga de la claridad.