Rumanía introduce la tarjeta negra para frenar los abusos de los padres en el fútbol juvenil
Romania soccer introduces black card to 'combat abusive behaviour' from parents

La Federación Rumana de Fútbol (FRF) se convierte en la primera del mundo en crear una tarjeta negra que permite a los árbitros suspender definitivamente un partido juvenil cuando los padres o espectadores incurren en conductas abusivas. El protocolo contempla tres pasos: primero se detiene el juego y se pide a los entrenadores que hablen con su afición; si el comportamiento persiste, se suspende diez minutos y se envía a los equipos al vestuario; y si continúa, el árbitro da el pitido final y el partido no se reanuda. La medida busca proteger a jóvenes futbolistas, entrenadores y árbitros de insultos y agresiones, y se distribuirá material informativo en las 130 academias rumanas.
Si la conducta abusiva persiste después de reanudarse el juego, el árbitro pita el final. El partido se abandona de forma permanente y no puede reanudarse.