Los jóvenes adultos son pobres a pesar de todas las métricas que sugieren lo contrario

Young adults are poor despite every metric which suggests otherwise

Los jóvenes adultos son pobres a pesar de todas las métricas que sugieren lo contrario

Un análisis de por qué los millennials y la generación Z no están bien económicamente, a pesar de que los indicadores convencionales (ingresos, desempleo, poder adquisitivo) parezcan favorables. El autor argumenta que ha habido cambios estructurales en la economía y la sociedad que impiden a los jóvenes alcanzar los cinco pilares de la clase media: educación, empleo estable, matrimonio, vivienda e hijos. Señala que la generación anterior se benefició de un capital social gratuito (vecinos de confianza, escuelas públicas funcionales, cultura de cortejo productiva) que ahora se ha liquidado, obligando a los jóvenes a comprar de nuevo, a precios de retail, lo que sus abuelos recibieron como herencia. El costo de lo esencial (vivienda, educación, salud) se ha disparado, mientras que el de lo no esencial (electrónica, entretenimiento) ha bajado, ocultando la verdadera pérdida de bienestar. Incluye datos sobre propiedad de vivienda, deuda estudiantil y desajustes en el mercado matrimonial.

El argumento es que las generaciones anteriores recibieron un enorme stock de capital social: vecinos de confianza, escuelas públicas funcionales, una cultura de cortejo productiva, trayectorias profesionales predecibles y una plaza pública en la que los niños podían deambular y se podía confiar en los adultos.

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2026-07-18