La guerra victoriana contra la rabia
The Victorian War on Rabies

En la Inglaterra victoriana, la rabia no era una enfermedad exótica, sino un azote 'particularmente inglés' que desató pánicos masivos y feroces debates. Este artículo de History Today narra cómo el miedo a la hidrofobia, con sus muertes atroces y su contagio impredecible, llevó a controles caninos que enfrentaron a defensores de los animales, dueños de perros y autoridades. La llegada de la vacuna de Louis Pasteur en 1885 ofreció una cura, pero Gran Bretaña optó por erradicar la enfermedad mediante medidas como el bozal y la matanza de perros callejeros, logrando su eliminación en 1902, aunque el temor resurgió con brotes posteriores y la amenaza de la rabia continental.
El bozal simbolizaba que Gran Bretaña no era un 'país libre' e infringía la libertad de los súbditos.